Sólo disfrutan
su canto madrugador
los masoquistas
No hay regreso,
sólo un reencuentro
y diferencias.
Red infinita,
esquina espejada
por Uroboros.
Adiós Amigo,
espíritu alegre,
corazón puro.
Su pesadilla:
un sueño recurrente
de multitudes.
La burocracia,
el arte de decidir
tiempos ajenos.
Para encontrar,
exceso y escasez
se complementan.
Un reencuentro
al borde de la ciudad.
Barro y oro.
Redibujaron
un circulo perfecto
bajo la lluvia.
Pensión de Once,
despertar repentino
a la realidad.
Las plazoletas
en desfile continuo
de su vanidad.
Amigo fiel,
espalda con espalda,
en la batalla.
Anticipación,
la alegría florece
en lo previo.
Pedro Goyena,
catedral de árboles
sobre la calle.
Un picadito,
volver a la infancia
entre amigos.
Sillas vacías
en locales vacíos
de espíritu.
Cartucho rojo,
dispara transeúntes
bajo Corrientes.
Ser, no aspirar,
la realización está,
el resto es caos.
Nos reuniremos,
dibujante de psiquis,
en Sebastopol.
Alma de café,
refugio sentimental
de los muchachos.